No es no…

Con lo que cuesta amarse, despertarse cada mañana y confiar. Con lo que le costó a nuestras madres  parirnos, a nuestros padres, madres, criarnos  y darnos amor para poder llegar hasta aquí.

Y llegamos y con nuestros miedos, dudas y alegrías, y de vez en cuando algo nos arropa y nos pone la piel de gallina. Con lo que dolió el primer rechazo y cómo nos palpita el corazón cuando vemos al ser amado cruzar la calle hacia nosotros. 

Con lo que cuesta mirarse y recordar lo bella que eres sólo por existir, con lo que costaba no compararse de niña y creer en una misma. 

Con lo bonita y triste a veces que es la vida, pero mía de todas formas…Y a sabiendas de eso, llegas tú monstruo y arrasas con todo como un huracán de sangre y arena. Y te llevas a tu tierra mi amor y sus heridas,  creyéndote en derecho, en posesión. Me arrancas de mí como si yo no fuera mía, como si este cuerpo no lo hubiese albergado desde que nací. 

Con lo que cuesta quererse, monstruo quiérete tú y déjame vivir. 

Déjame ser, sé que  existen hombres buenos y  sé que soy libre, porque mi padre que es hombre me enseñó a serlo.